Competitividad, gobernabilidad y capital humano: los retos que marcarán el futuro de Costa Rica
• Brechas internas y presiones globales elevan la exigencia país.
La sesión de marzo del Foro de Economía & Finanzas dedicó su análisis a las dinámicas políticas, sociales y económicas que influyen en el futuro del país y en la capacidad de las organizaciones para anticipar riesgos, identificar oportunidades y fortalecer la toma de decisiones estratégicas.
El espacio contó con la participación de Mario Quirós Salazar, analista político y consultor en estrategia, quien abordó las transformaciones que reconfiguran el panorama nacional e internacional, con énfasis en gobernabilidad, competitividad, capital humano, seguridad y clima de inversión.
Fragmentación interna y nuevas presiones sobre la competitividad
El análisis parte de una premisa central: Costa Rica dejó atrás un esquema político estable y predecible para entrar en una dinámica más fragmentada, con mayor fricción institucional, negociación constante y una ciudadanía que exige resultados concretos en plazos más cortos.
A este escenario interno se suma un entorno internacional más complejo. La conflictividad geopolítica, la transformación tecnológica, el cambio climático y la competencia por inversión elevan la presión sobre la competitividad del país.
En este contexto, factores como el costo de la energía, el talento técnico, la eficiencia institucional, la seguridad, la infraestructura y la previsibilidad regulatoria adquieren un peso decisivo para sostener el crecimiento económico y la atracción de inversión.
Tareas urgentes para sostener el desarrollo
A nivel interno, el país enfrenta desafíos estructurales que ya no admiten postergación: envejecimiento poblacional, rezago en capital humano, presión sobre energía e infraestructura, deterioro de la seguridad, pérdida de confianza en la institucionalidad y obstáculos persistentes para la inversión.
Como cierre, la sesión dejó un llamado a recuperar una visión de país de largo plazo y a traducirla en decisiones concretas. Modernizar la gestión pública, elevar la productividad, acelerar la formación técnica, reforzar la seguridad y reducir tiempos, costos e incertidumbre regulatoria se perfilan como condiciones clave para sostener la competitividad y evitar un mayor rezago frente al entorno regional e internacional.
Semáforo estratégico del entorno país
Rojo | Presiones críticas para el desarrollo
- Seguridad y crimen organizado: incremento sostenido de homicidios y mayor presencia de estructuras criminales que afectan la competitividad y la reputación país.
- Infraestructura y energía: rezago en inversión pública y costos operativos elevados que limitan la productividad y la atracción de inversión.
- Capital humano: brecha creciente entre la formación educativa y las habilidades que demanda la economía.
- Envejecimiento poblacional: reducción progresiva de la base laboral activa y mayor presión sobre los sistemas de pensiones y salud.
Amarillo | Riesgos en escalada
- Fragmentación política: mayor dificultad para construir acuerdos legislativos y avanzar reformas estructurales.
- Desconfianza institucional: creciente distancia entre expectativas ciudadanas y capacidad de respuesta del Estado.
- Tramitología y regulación compleja: procesos lentos y marcos regulatorios poco previsibles que encarecen la inversión.
- Competencia regional por inversión: otros países avanzan con mayor rapidez en costos, talento e infraestructura.
Verde | Ventanas de oportunidad
- Nearshoring y reorganización de cadenas globales: posibilidad de atraer nuevas inversiones en sectores estratégicos.
- Sostenibilidad como ventaja competitiva: posicionamiento internacional de Costa Rica en temas ambientales.
- Talento en sectores de alto valor agregado: capacidades en tecnología, servicios y manufactura avanzada.
- Nuevos nichos productivos: oportunidades para diversificar exportaciones y fortalecer la economía del conocimiento.

