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Empresas deben prepararse desde ahora para la era post-cuántica

  • La transición exige fortalecer la ciberseguridad, desarrollar talento especializado y anticipar nuevas oportunidades de negocio.

La sesión de junio del Foro de Tecnología & Innovación de AmCham abordó el impacto que la computación cuántica tendrá sobre la estrategia empresarial, la protección de datos y la gestión del talento. Esta tecnología dejó de ser una posibilidad lejana y plantea desde ahora retos concretos para las organizaciones.

La exposición estuvo a cargo de Juan Pablo Blanco, IT & Telecom Manager de Texas Tech University Costa Rica, quien analizó los fundamentos de la computación cuántica, sus principales aplicaciones, los riesgos asociados con la criptografía actual y la necesidad de formar capacidades internas.

A diferencia de la computación clásica, que procesa información mediante bits representados por ceros o unos, la computación cuántica utiliza qubits y analiza múltiples posibilidades a la vez. Ambas tecnologías se complementan: la primera resulta idónea para procesos cotidianos y sistemas de gestión; la segunda, para optimización extrema, simulaciones complejas y criptografía avanzada.

Una encuesta aplicada durante la sesión evidenció el nivel de preparación actual: el 62,5% de las personas participantes desconocía que su empresa necesitaba una estrategia de ciberseguridad post-cuántica, mientras solo el 6,25% indicó que su organización ya trabajaba en ella.

Oportunidades y riesgos para las empresas

El impacto económico potencial de esta tecnología podría alcanzar los US$250.000 millones. Sus primeras aplicaciones se concentran en servicios financieros, farmacéutica y salud, logística, manufactura y ciberseguridad, con usos como optimización de portafolios, detección de fraude, simulación molecular, descubrimiento de medicamentos, gestión de rutas y protección de datos a escala.

El principal riesgo surge del modelo harvest now, decrypt later: actores maliciosos capturan información cifrada en el presente para descifrarla cuando dispongan de suficiente capacidad cuántica. La respuesta empresarial requiere un inventario de activos criptográficos, una evaluación de proveedores, la priorización de datos sensibles y una transición hacia criptografía post-cuántica, proceso que puede tomar entre cinco y diez años en organizaciones grandes.

Talento para la próxima transición

La escasez de talento representa una barrera central: el 43% de las instituciones a escala global la identifica como el principal obstáculo para el desarrollo cuántico y el 61% de las empresas señala el mismo problema para su adopción.

En Costa Rica, el ecosistema empieza a avanzar mediante equipos y simuladores adquiridos por la Universidad Nacional y el primer hackathon centroamericano de computación cuántica, previsto para julio de 2026 en la Universidad de Costa Rica.

La preparación para el mundo post-cuántico no depende de adquirir esta tecnología, sino de conocer la exposición de la organización, fortalecer el talento, evaluar a los proveedores y definir una hoja de ruta de ciberseguridad. Esperar hasta que el riesgo sea inminente reducirá el margen de acción y elevará el costo de la transición; anticiparse permitirá proteger la información y convertir esta transformación tecnológica en una ventaja competitiva.


Nota aclaratoria: Este contenido se genera a partir de las discusiones y presentaciones realizadas en el marco de los foros y comités de trabajo de AmCham. Las opiniones expresadas en estas sesiones pertenecen a los especialistas o participantes invitados y no representan necesariamente la posición oficial de la Cámara. AmCham publica esta información con el fin de ofrecer un espacio de diálogo y análisis, pero no asume responsabilidad por las declaraciones individuales de los expositores.
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