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Algún día… ¡llegó!

Por: Luis Mastroeni

Director del Foro de Responsabilidad Social Empresarial AmCham 

San José, 22 de junio del 2020.Llegará el día, decíamos, en que el cambio climático hará que las condiciones en los negocios cambien. Ya lo estamos viendo. Llegará el día, también comentábamos, en que la equidad de género sea exigida para hacer negocios, ya hay empresas que lo están pidiendo con la misma rigurosidad con la que analizan los estados financieros. Y así, podría seguir mencionando cosas que creíamos que iban a pasar. Sin embargo el futuro ya no está tan largo, es más, ya está sucediendo.

Me refiero sobre todo a cómo el contexto, cada vez más, interfiere en los negocios y cómo estos deben adaptarse o prepararse para morir. Hace unos años, las empresas veían con desdén los temas sociales o ambientales y en algunos casos tomaban cierta parte de sus ganancias para ayudar de manera desinteresada a organizaciones o comunidades. Sin embargo, nadie imaginaba, en ese momento, que esos temas que se veían con desinterés o desde el corazón, iban a ser, años después, los que más condicionan el hacer negocios ahora.

Por eso, la responsabilidad social ha pasado de ser un tema accesorio y paralelo al negocio, al tema principal, si queremos la sostenibilidad en el largo plazo de las empresas. La evidencia apoya esta tesis. Las crisis de negocios que se han dado en los últimos años y que le han dado la vuelta al mundo, no han tenido que ver con temas económicos, todas han sido de carácter ético, ambiental o de transparencia. En algunas casos las operaciones han sido detenidas, no por falta de materia prima, sino porque los mismos públicos alrededor de la organización así lo han decidido.

El tema, hoy en día, ha dejado de ser un cuento y está empezando a impactar las cuentas de las empresas. Dejó de ser un tema voluntario y está relacionado, cada vez más, con los riesgos a los que las empresas deben enfrentarse. Nunca antes, como ahora, los temas de derechos humanos, equidad, ambientales, de relaciones con la comunidad, han tomado tanta importancia. La sostenibilidad de la empresa, hoy en día, pasa por la manera en que se impacta el contexto en el que se opera y esto va más allá del pago de impuestos, salario u otros básicos.

Entre el año pasado y este sucedieron varios hechos han terminado impulsar el tema. El año pasado el Business Roundtable, organización estadounidense que agrupa a más de 180 empresas de ese país, firmó una declaración que, en resumen, dice que se comprometen a trabajar para agregar valor, desde sus empresas, a otros públicos además de los accionistas (puede ver el documento aquí https://opportunity.businessroundtable.org/ourcommitment/).

El otro hecho se dio este año en Davos, en la reunión anual del World Economic Forum, donde se relanzó su Manifiesto, el cual tenía desde el año 1970 de dirigir las acciones de este grupo. Igualmente el manifiesto menciona que es hora de atender las expectativas de los grupos de interés, además del de dueños y accionistas (ver documento aquí https://es.weforum.org/agenda/2019/12/manifiesto-de-davos-2020-el-proposito-universal-de-las-empresas-en-la-cuarta-revolucion-industrial/).

Ante este nuevo panorama debemos entender que la responsabilidad social es la estrategia que nos permitirá visibilizar riesgos a futuro para mantener nuestras empresas, pero además nos permitirá encontrar oportunidades de negocio que nos permitan solucionar problemas sociales y ambientales y al mismo tiempo hacer dinero. Porque recordemos que la RS no es sinónimo de caridad o pérdida de dinero, es más bien, la mejor forma de darle al negocio un nuevo respiro y encontrar la manera de hacerlo sostenible.

Analizar nuestros procesos productivos, enfocarnos en lo que el negocio puede aportar a la sociedad desde su naturaleza, causar el menor impacto ambiental y rendir cuentas de los avances, se convierten hoy, en prácticas básicas para cualquier organización que quiera perdurar en el tiempo.

La pregunta en este momento no es cuál es el retorno sobre la inversión de estas prácticas, la pregunta es más bien, cómo estas prácticas harán sostenible el negocio para no perder el retorno de las inversiones en el largo plazo.

Conozca cómo elaborar una estrategia de responsabilidad social empresarial:

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Ya está abierta la recepción de postulaciones para la 24° del Premio Responsabilidad Social en Acción. Para más información, ingrese a nuestra página: amcham.cr/rse/