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Tendencias y oportunidades de mejora en temas de sostenibilidad corporativa

María Gómez Tristán

Socia de Sostenibilidad

Deloitte Costa Rica

El término sostenibilidad aparece por primera vez en 1987 en el Informe Brundtland donde se menciona  el concepto de Desarrollo Sostenible, el cual se considera como un desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Hoy día, después de 34 años, se han definido los Objetivos del Milenio en setiembre del año 2.000, logrando erradicar, en porcentajes importantes, la pobreza extrema y hambre, reducir mortalidad infantil y luchar contra el VIH-SIDA entre otros, sin embargo, no se alcanzaron las metas establecidas. Por lo tanto, en setiembre del año 2.015 se estableció la Agenda 2.030, donde se establecen metas e indicadores en 17 temas diversos que incluyen hambre cero, acciones por el clima, paz, justicia, entre otros temas de relevancia socio ambiental.

El avance hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) no ha sido fácil y la actual pandemia ha generado una brecha importante para lograr alcanzar las metas de los distintos países que han asumido los compromisos para el año 2.030. La consecución de los ODS ha requerido un esfuerzo y compromiso por parte de los gobiernos centrales, gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales, las instituciones públicas, academia, población y por supuesto, con un actor clave que incorpora al sector productivo privado como motor económico social.

En los últimos años, las organizaciones han ido migrando desde proyectos, planes y programas filantrópicos que generan un impacto ambiental y social aislados, transformando, a su vez, estrategias de Responsabilidad Social Corporativa alcanzando una mayor madurez incorporando dentro de las Estrategias de Negocio una Estrategia de Sostenibilidad alineada a los objetivos y riesgos estratégicos.

El contexto actual de la pandemia mundial ha sensibilizado de una manera importante a las grandes empresas y han ido priorizando sus enfoques de negocio incorporando los tres pilares principales de la sostenibilidad: Ambiente, Social y Económico.

Ambiente

A partir de la meta establecida en el Acuerdo de París es imperativo limitar el incremento de temperatura global entre un rango de 1,5 y un máximo de 2 C. Sin embargo, los principales riesgos de mayor probabilidad de ocurrencia para los próximos 10 años definidos por Global Risk Report 2.021 corresponden con el riesgo al fracaso de la acción climática y daño ambiental antropogénico. Adicionalmente, las afectaciones cada vez más frecuentes con relación a eventos asociados al clima como las inundaciones, sequías, calor extremo, huracanas, entre otros,  han generado una necesidad cada vez mayor de crear acciones concretas y medibles en temas relacionados con el cambio climático y ambiente.

El abastecimiento cada vez más escaso de materias primas proveniente de recursos naturales como son el recurso hídrico, metales, suelo para cosechar, energía, entre otros, han generado la incorporación de estrategias de economía circular y de reducción de emisiones. Cada vez más, las empresas apuestan por disminuir su huella ambiental, hídrica y energética estableciendo indicadores de medición con metas de cumplimiento en un tiempo establecido o creando compromisos como lo son adhesiones a Science Based Targets, Net Zero, entre otros.

La presión para lograr crear valor, desarrollar planes de mitigación y adaptación dentro de las empresas alineados a políticas de estado y cumplimiento regulatorio están creando una oportunidad de negocio y de mejora en las distintas actividades económicas.

Social

En términos sociales, cada vez se vuelve más imperioso desarrollar un relacionamiento comunitario transparente con los entornos directos e indirectos de las empresas, donde se logre crear un impacto positivo en las personas. El respeto a los derechos humanos considerando mano de obra infantil y horarios de trabajo, salarios justos, la diversidad e inclusión entre otros temas, cobran cada vez más relevancia entre el sector productivo. En el ámbito social, las empresas están apostando por ir más allá de un cumplimiento regulatorio, desarrollando programas internos de capacitación, bienestar, equilibrio vida-trabajo entre otros.

Económica – Gobernanza

La incorporación de procesos como la toma de decisiones transparente y equitativo, la existencia de un código de ética, un gobierno corporativo estructurado, la gestión de una cadena de valor, comportamiento anticompetitvo, análisis del ciclo de vida de los productos entre otros, corresponden con temas relevantes del pilar económico dentro del marco de la Sostenibilidad. Adicionalmente, el relacionamiento con clientes y con terceros se vuelven temas de relevancia económica.

Cabe indicar que los temas ASG (ambiental, social y gobernanza), se convierten en aquellos temas tanto ambientales, sociales y de gobernanza de los cuales, si no se gestionan de una manera oportuna, se convierten en un riesgo potencial para las empresas, accionistas, inversionistas entre otros actores indispensables para los distintos sectores productivos. Los temas ASG han generado cada vez mayor relevancia en las actividades económicas donde BlackRock asegura un crecimiento de fondos sostenibles de un 16% el cual irá creciendo significativamente a partir del aumento significativo por lo activos que contengan criterios ASG. Estos temas o asuntos ASG pueden gestionarse mediante marcos mundiales como lo son GRI (Global Reporting Index), Dow Jones Sustainability Index, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Pacto Global de Naciones Unidas, Sistema B e ISO 26000.

En el caso de Deloitte, la estrategia de Sostenibilidad incorpora dos ejes prioritarios que incluyen World Class y World Climate, donde se pretende impactar a 100 millones de personas a nivel global de las cuales 5 millones corresponden a personas de América Latina, mediante programas de voluntariado alineado a capacitaciones a población vulnerable en la región en temas alineados a las líneas de negocio de la firma. El programa World Climate pretende que Deloitte sea cero emisiones en sus operaciones para el año 2.030 a través de la educación y empoderamiento en temas de cambio climático a sus más de 330.000 colaboradores a nivel global.

Las finanzas sostenibles se conviertan en un instrumento que cada vez cobra mayor relevancia para incentivar modelos de transición operacional en las organizaciones, brindar apoyo a políticas, estrategias y planes de acción en gobiernos locales, empresa privada y distintos actores de la cadena de suministro que incluyen pequeñas y medianas empresas; para desarrollar y operar proyectos transformativos que generan un impacto positivo social económico y ambiental. Es a partir de las finanzas sostenibles donde se está generando el motor que estaría impulsando el desarrollo sostenible en nuestros países. La presión que están ejerciendo de las partes interesadas en la gestión de temas ASG asociadas a  las altas pérdidas operativas, sociales y económicas, así como la posibilidad de perder un aproximado del 18% del PIB a nivel mundial por inacción ante el cambio climático (SRI, 2021), desarrollarían oportunidades de negocio, políticas, normas,  desarrollo de programas, entre otros, que disminuyan los efectos tan costosos  derivados a los efectos del cambio climático tanto directo e indirectos. La financiación sostenible puede contribuir significativamente al desarrollo de economías eficientes y circulares, generando bienestar social y ambiental a través de la adaptación, mitigación, creación de valor social y económico mediante  instrumentos de financiación sostenible.